
Ronaldo García | Enterado
La casa y el negocio de Óscar fueron destruidas por el devastador huracán Otis, pero sus ganas de querer ayudar a los demás no desaparecieron.
Pese a que lo perdió todo, Oscar decidió junto a su esposa, aportar un grano de arena ante la contingencia que se vive actualmente en Acapulco, ayudando en los comedores comunitarios que instaló la asociación civil Dar Agua y Más, que encabeza Scott Christian Hill, en iglesias cristianas del puerto.

Justo enfrente de lo que era el hogar y negocio, se encuentra una de las iglesias a la que acude Oscar, llamada Península Viva, ubicada en la calle 5 de mayo, casi esquina con la Costera Miguel Alemán, la cual también quedó en ruinas y que en medio de la destrucción que dejó Otis, se ofrece comida a las personas que más lo necesitan.


Hoy, a casi un mes de la tragedia, la asociación civil Dar Agua y Más decidió retribuir la muestra de solidaridad de Óscar, otorgándole nuevas máquinas para que su negocio de tapicería pudiera reactivarse, y así volver a tener su fuente de ingresos para poder vivir.
En redes sociales, Scott Christian Hill publicó dicho momento, destacando que Óscar «en vez de ponerse a llorar, se puso a ayudar en una de las cocinas, pues le está llegando una respuesta a sus oraciones».

El caso de Óscar es un ejemplo de que a pesar de las adversidades, se puede tener la voluntad de ayudar a los demás y salir adelante.
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